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domingo, 28 de abril de 2013

VENEZUELA: Lucena: "Es imposible hacer la auditoría que pide Capriles"


En cadena de radio y televisión (grabada el día viernes) la presidenta del Poder Electoral, Tibisay Lucena, aseguró que fue imposible aprobar las aspectos solicitados por el Comando Simón Bolívar para la verificación. ¿Por qué?. Lucena −utilizando como base argumental seis denuncia inconsistentes − indicó que los anexos presentados por la oposición "no permiten investigar", porque carecen de identificación de las mesas en la que ocurrieron, la forma en la que afectaron a los electores, o no incluyeron la denuncia ante el Ministerio Público.


"Les asiste el derecho de impugnar la elección pero también es un deber presentar las pruebas de ello −explicó Lucena− Capriles no señala de forma clara y precisa los hechos que vulneran las normas".

No obstante, aseguró que no le corresponde al CNE recibir estas solicitudes de impugnación (el Comando Simón Bolívar no ha impugnado aún) y explicó que en caso que decida hacerlo Capriles Radonski deberá acudir al TSJ.

En base a la descalificación de las denuncias presentadas, Lucena ratificó que la decisión del CNE será mantener la ampliación de la Verificación Ciudadana fase II a una muestra de 46% de las mesas en la que se contrastará el total de votantes de las actas, contra los comprobantes de votación. Esta verificación servirá para asegurar que no existen inconsistencias numéricas en las mesas, pero no profundizará en las principales denuncias de la oposición: voto doble y usurpación de identidad (de electores vivos y fallecidos). La única forma de comprobar la veracidad o no de estas denuncias es realizando la auditoría de no−duplicidad de huellas y la revisión detallada de los cuadernos.

Sin los elementos exigidos por Capriles Radonski, el primer ciclo de la verificación ciudadana arrancará el 5 de mayo (ver infografía anexa). En total se realizarán tres ciclos de auditoría en los que se cotejarán actas de escrutinio contra comprobantes para determinar que no existen inconsistencias numéricas. La auditoría finalizará el 4 de junio.

Obvia la no duplicidad
Lucena aseguró que previo a la elección del 14 de abril el CNE otorgó −a solicitud de Capriles Radonski−nuevas garantías electorales: "la incorporación de un testigo en la sala de transmisión del Sistema de Información del Elector, la inclusión de un testigo en la sala de contingencia de miembros de mesa y una nueva auditoría a la memoria removible con datos de la máquina de votación".

Sin embargo obvió referirse a la auditoría de no−duplicidad de huellas (punto de honor de la oposición), revisión que figura entre las garantías electorales otorgadas por el CNE, como puede leerse en su web site, en la nota de prensa correspondiente al 20 de marzo.

Sobre este tema , Lucena solo recordó que la oposición auditó −previó al 14 de abril− los cuadernos de votación y el Registro Electoral.

Más que contraste de actas
La petición presentada por la oposición −y rechaza por el CNE− se basó en los artículos 51, 293 y 294 de la Constitución; los artículos 2, 3, 4 y el numeral 33 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales.

Entre las exigencias técnicas realizadas destacaba que el CNE entregara el estatus de autenticación del elector de cada mesa desglosada por coincidencias (match), no coincidencia (no match), votante sin huellas dactilares registradas y votantes sin miembros superiores.

Esta petición permitiría a los técnicos electorales determinar si un lector votó en más de una ocasión (en mesas distintas) o si usurpó la identidad de otro votantes (vivo o fallecido).

Entre las exigencias del Comando Simón Bolívar destacaba contar con "acceso al acta de escrutinio, caja de resguardo de comprobantes de votación y cuadernos de votación de cada una de las mesas a auditar, actas de incidencias y acta de registro del voto asistido y cualquier otro documento que refleje las incidencias en la votación". Asimismo solicitaron al CNE tener acceso a las actas de constitución y votación, con los respectivos comprobantes de cumplimiento de la cadena de custodia.

En el listado de requerimientos técnicos para participar en la auditoría también figuraba tener acceso a las bitácoras (logs) entre a) máquinas de votación y servidores de totalización; b) entre el Sistema de Autenticación Integrado (captahuellas) y sus servidores.

Adicionalmente se exigió incluir comunicaciones vía red telefónica fija, celular y satelital, identificando la correspondencia entre el registro y máquina (centro y mesa). Ninguno de estos elementos fueron aceptados por las rectoras

domingo, 24 de febrero de 2013



Gobierno atribuye las fallas en el mercado a los consumidores

El Gobierno nacional ha transferido al ciudadano común la responsabilidad de los problemas estructurales que existen en el país.

La expansión del consumo, promovida por el propio Gobierno gracias a la bonanza petrolera, se ha convertido en la excusa para esconder las fallas en la oferta de bienes y servicios, tanto de las empresas públicas como las privadas.

Con el aumento en la demanda ha quedado al descubierto el deterioro del aparato productivo interno y la falta de inversión en la infraestructura del país. Esto a su vez, ha dado paso a los ciclos de escasez de alimentos, medicamentos, limitaciones en la oferta de bienes duraderos como electrodomésticos, vehículos, repuestos viviendas, y también a los racionamientos de energía eléctrica y de combustible.

La estrategia surgió en 2009. El fenómeno del Niño develó la insuficiencia del sistema de generación de electricidad nacional, entre otros factores, por falta de inversión y mantenimiento. En ese entonces, Hugo Chávez dijo que la crisis eléctrica se debía al derroche que los venezolanos hacían del servicio.

"El problema de la energía es de todos, por eso yo les hago un llamado a todos los venezolanos a que se sumen a la campaña de ahorro de energía porque aquí todo el mundo es derrochador", aseveró Chávez. Además agregó que "los más ricos son los que más derrochan".

El mandatario expresó en diversas oportunidades que la mejora en el poder adquisitivo de la población incentivó la compra de electrodomésticos y equipos, lo cual disparó la demanda del servicio.

La escasez de alimentos, recurrente en los últimos cuatro años, también ha sido endosada al consumidor. El Gobierno ha querido tapar el estancamiento de la producción y las limitaciones de la oferta apelando al argumento de que los venezolanos compran más de lo que necesitan. Tanto Chávez como los voceros del alto Gobierno han dicho que las "compras nerviosas" son las que desestabilizan el mercado.

El vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, dijo recientemente que si un consumidor "se lleva cuatro paquetes de azúcar, cuatro paquetes de leche, así no aguanta un país (...) si salimos todos a comprar pan, ya no va a haber pan porque el mercado funciona a un ritmo".

El ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, también hizo su aporte a la "teoría del alto consumo", al decir que la demanda de gasolina es "irracional".

La ministra de Comercio, Edmée Betancourt, también señaló a los consumidores por la distorsión del mercado automotor. "Venezuela no se puede transformar en un estacionamiento", dijo la funcionaria y aseveró que comprar carros "no es una necesidad".

Tesis errada
Para el Presidente de la Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco), Roberto León Parilli, el Gobierno ha mantenido una actitud de inculpar al consumidor y creó la matriz del "derrochador". En la práctica esto se ha traducido en multas y sanciones para la población.

"Lo que recibe el consumidor con todo esto son compras atadas de un paquete de cualquier producto, colas enormes para poner gasolina, racionamientos eléctricos. Está castigado por despilfarrador cuando los problemas de fondos son otros", expresó León.

Explicó que el impacto en el consumidor es moral y legal porque tiene sus derechos lesionados. "La gente se cansa de ser señalada de culpable y eso genera insatisfacción. Impacta además en el derecho a elegir. Son muchísimas las denuncias por las multas eléctricas y el chip para poner gasolina. La forma de impartir las políticas públicas son las que nos tienen así dependiendo de las importaciones porque no hay producción".

Asegura que el consumidor venezolano se ha acostumbrado a la fuerza a esos mecanismos, pero no los acepta. "Lo que pasa es que no hay vías de reclamo por la intervención del propio Estado".

En el caso de la gasolina indicó que la falta de planes y políticas para aligerar el tránsito potencia el consumo de gasolina. "Los días de parada era una forma de ahorrar, pero eso cayó en el tema político".

Adicionalmente León indicó que para minimizar las quejas del consumidor, las autoridades han priorizado el abastecimiento y la prestación del servicio al Área Metropolitana de Caracas, dejando desasistido otras zonas del territorio nacional.

El presidente de Anauco considera que deben aplicarse medidas paliativas que favorezcan al consumidor y no decisiones que lo afectan directamente, como el racionamiento eléctrico o la devaluación.

Versión empresarial
Desde el ámbito empresarial también se han criticado las medidas del Gobierno nacional, ya que no resuelven los problemas de fondo.

Recientemente Carlos Fernández, presidente del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), afirmó que con la política de controles no se atacan las raíces de las distorsiones. "Con los controles están atacando las consecuencias y no las causas".

El directivo destacó, además, que en los últimos años se ha reducido la oferta de productos de toda índole. "Hay un problema de que cada día hay menos oferentes en todos los sectores".

Distintos voceros empresariales han insistido en los últimos años en que las trabas para obtener divisas oportunamente, la falta de materia prima, la conflictividad laboral y las demoras en los puertos para nacionalizar la mercancía, han afectado el normal abastecimiento del mercado nacional, generando así un panorama donde hay más demanda que oferta real.